
El galvanizado protege el acero de la corrosión, pero no todos son iguales. Comparamos el galvanizado en caliente y el electrolítico para que elijas bien.
Galvanizado en caliente
Se sumerge la pieza en zinc fundido, formando un recubrimiento grueso y muy adherente. Ofrece la mayor durabilidad, ideal para exteriores y ambientes agresivos. El acabado es mate y algo rugoso.
Galvanizado electrolítico
Deposita una capa fina de zinc por electrólisis. Da un acabado más liso y uniforme, pero con menos espesor y, por tanto, menos durabilidad frente a la intemperie. Adecuado para interiores.
Espesor y durabilidad
La clave es el espesor de zinc: el de caliente es mucho mayor y dura años a la intemperie; el electrolítico se reserva para usos protegidos o estéticos.
Acabado
Si prima la estética fina (piezas vistas de interior), el electrolítico; si prima la protección a largo plazo, el caliente.
Cuál elegir
Para tramex, mallas y productos a la intemperie, galvanizado en caliente. Para piezas de interior o con requisitos estéticos, electrolítico.
Preguntas frecuentes
¿Cuál dura más?
El galvanizado en caliente, porque aporta mucho más espesor de zinc y resiste años a la intemperie.
¿Cuándo uso el electrolítico?
En interiores o piezas con requisitos estéticos finos, donde no hay exposición agresiva.
¿Qué galvanizado llevan el tramex y las mallas de exterior?
Galvanizado en caliente, por su durabilidad frente a la corrosión.
