
El tramex de aluminio es la opción cuando el peso o la resistencia a la corrosión mandan. Te explicamos sus ventajas y cuándo elegirlo frente al acero.
Por qué aluminio
El aluminio pesa un tercio que el acero y resiste la corrosión de forma natural, sin galvanizado. Eso facilita el montaje, reduce cargas y simplifica el mantenimiento.
Ventajas
Ligereza, resistencia a la intemperie, buen acabado estético y facilidad de manipulación. Ideal donde hay que desmontar paneles con frecuencia o reducir peso sobre la estructura.
Limitaciones frente al acero
Soporta menos carga puntual y temperatura que el acero, por lo que en tráfico muy pesado o cerca de fuentes de calor el tramex de acero sigue siendo preferible.
Usos habituales
Pasarelas y plataformas ligeras, registros que se abren a menudo, entornos marinos o húmedos y aplicaciones donde la estética del aluminio aporta valor.
Cómo pedirlo
Indica vano, carga, paso y que lo quieres en aluminio. Lo fabricamos a medida y te asesoramos si el aluminio es la mejor opción para tu caso.
Preguntas frecuentes
¿El tramex de aluminio aguanta menos que el de acero?
Soporta menos carga puntual y temperatura, pero es suficiente para tránsito peatonal y cargas medias, con la ventaja de la ligereza.
¿Necesita galvanizado?
No, el aluminio resiste la corrosión de forma natural, sin recubrimiento.
¿Cuándo elijo aluminio en lugar de acero?
Cuando prima el peso reducido, la resistencia a la corrosión o la estética, y las cargas no son muy elevadas.
